Ingredientes:
· Una vela verde.
· Una vela naranja.
En cada una de las velas se escribe el nombre y apellidos de la
persona que está enferma, así como la petición que se desea. A
continuación, se colocan las velas encima de dos candelabros o
recipientes y en medio, una foto de la persona que está
enferma.
Se deberá decir el siguiente ritual, si puede ser, a las 12 del
mediodía (no es imprescindible):
"estás dos velas que enciendo, me protegen contra todo mal, toda
adversidad o posible flojedad ya sea espiritual, moral o física. El
poder de estas dos velas naranja y verde, hace que entre en mi la
salud y la energía y por lo tanto la fuerza. Por el poder de la
llama divina de estas velas naranja y verde, entra en mi interior
la espiritualidad, la paz, el sosiego para enfrentarme a los
problemas cada día. Recuperaré mi salud y todo el equilibrio que
necesito. Doy gracias de antemano a la sagrada providencia para que
me guíe y me ayude a ponerme bien".
Si el ritual se hace en beneficio de otra persona, al decir la
oración, debemos referirnos a ese familiar o amigo que se desea que
se recupere. El ritual hay que realizarlo siempre con las velas
encendidas, de tres a cinco veces. Se debe tener mucha fe en él,
sino es difícil que funcione.